Se enciende el fogón. El silencio se ve interrumpido por el sonido del crepitar de las llamas, convirtiéndolo todo en humo y cenizas. Por los aires vuelan chispas encendidas, partículas centelleantes que van templando todo lo que se intercepta en su camino. Hasta los rincones más ínfimos llegan las moléculas de fuego, quemando y ardiendo, pero también arropando lo invadido por el frío. Se ilumina, entonces, el recoveco. Se llena de calor, se envuelve, de repente, en empatía y se sumerge en los cánticos de fogata, con palabras que abrazan tanto como el fueguito en el medio de las rondas de amigxs. El libro se empieza a leer.

Mirar a través del fuego es el segundo poemario de Luca Andrea (@el.chico.del.portico) editado, al igual que Pogo, su primer libro, por Sudestada. Ya en el Prólogo, Candela Romano (@romanocande) nos anticipa: Luca escarba en las hendiduras del día a día en el barrio, donde afloran la miseria, la vulneración y el sufrimiento, y responde con la sensibilidad característica de toda su poesía. Así, nos presenta tres relatos que, en clave poética, abordan problemáticas sociales, habituales en lo cotidiano, pero relegadas, muchas veces, al silencio.

Tengo una trayectoria militante que siempre se ha sabido afectada por las injusticias. Soy peronista y como peronista me preocupo por las minorías. Hay muchos temas que siguen siendo invisibilizados. Y siento una responsabilidad política al tener algunos seguidores de más de poder acercar esas historias a la gente. Trabajé un tiempo en la Coordinación de Diversidad y Géneros de Almirante Brown y ello también me acercó mucho a las historias increíbles que unx encuentra en los sectores postergados por siempre. Me hace bien hacer algo con eso.

La fobia social, el abuso sexual y la transfobia son las temáticas abordadas por Luca en este poemario, dividido en tres partes que, a su vez, responden a una estructura trilógica al interior de cada relato. Porque si bien, al leer el libro, nos encontramos con textos escritos en verso y con recursos propios del campo poético, llama la atención el hecho de que cada sección constituya una historia en sí misma, narrada a partir de los poemas que conforman cada una de sus partes. Es así que “El chico del pórtico”, “El viaje a Turquía” y “Capaz nunca lo entiendan” fusionan mucho del campo de la prosa y la poesía.

Estoy haciendo una transición de la poesía a la narrativa. Estoy a punto de terminar mi primera novela y tengo un libro de microrrelatos en proceso. Al principio me costó mucho porque son dinámicas muy distintas. Tal vez «Mirar a través del fuego» fue como el punto intermedio que encontré en ese proceso. Empezar a contar historias sin abandonar del todo la clave poética, para ya más canchero, poder continuar escribiendo narrativa. De todos modos, en estas tres historias en particular, siento que la poesía aporta un grado de sensibilidad. Toca tres temas importantes que, al menos en este momento de mi vida, me hubiese sido difícil describir detalladamente, como lo hubiese hecho en prosa. Así que también fue una tregua conmigo para contar las historias, pero no afectarme con ello.

A diferencia de Pogo, el primer poemario de Luca publicado a principios de este año como parte de la Colección Poesía Sudversiva, Mirar a través del fuego tuvo la particularidad no solo de ser escrito y publicado durante la cuarentena, sino también de tratarse de una edición digital de circulación libre y gratuita.

Todes sabemos que la situación está complicada. Me frustra la idea de que personas que disfrutan de leer no tengan los recursos económicos para acceder a libros físicos y digitales, y tengan que conformarse con ello. Unx por supuesto quiere trabajar del arte, pero siendo un artista popular también debe entender los momentos donde ofrecer su producción por y para la gente. En otro momento, donde la Argentina esté más firme, tal vez me comprarán un libro. Hoy me interesa que puedan leer y sobrellevar el momento de la mejor manera posible.”

En la actualidad, las redes ocupan un lugar importante en materia de difusión artística. Luca es un claro ejemplo de ello. En principio porque gran parte de su producción puede encontrarse en sus redes sociales, tanto en formato escrito como audiovisual, pero también porque, de la mano de su nuevo libro, ha podido darle voz, fusionando sus facetas de actor y escritor, a quien fuera inspirador de su usuario en Instagram, nombre por el cual suele ser reconocido en la virtualidad: el chico del pórtico. Hablamos con él, entonces, de la implicancia de este personaje de Hey Arnold en su reciente poemario y de las redes como canal de difusión, tanto de este libro en particular, como del resto de su obra.

“El proyecto era un pequeño poemario que solo contara la historia del chico del pórtico. Cuando lo terminé, me encariñé con el formato y contemplé la posibilidad de que sean tres. Casi por instinto me vinieron a la mente las otras dos historias. Y estoy contento de que así se haya dado, porque elles tres me enseñaron mucho a mí también en el proceso de contar sus historias. Siempre digo: cuando unx escribe poesía, se arriesga a aprender algo. Y yo amo aprender de esta manera. Con respecto a la hipervirtualidad, tiene eso de que no sabés en qué momento algo puede volver a ponerse en circulación o estancarse. En las redes nada es estático. Pero me gusta la idea de que, tal vez, dentro de veinte años, con el PDF frenado durante no sé, una década, pueda alguien llegar sin querer y poder leer estas historias, que sin dudas también hablan de la época y del momento.”

Luca consigue, con cada uno de sus poemas, generar una especie de abrazo literario a la distancia con quien encuentre en sus páginas las palabras justas para simbolizar todo miedo, todo dolor, pero también toda empatía, toda contención. Tanto él, como sus personajes y sus lectorxs, están sentadxs alrededor de un fogón y, a través del fuego, visualizan una salida, una escapatoria a las adversidades que lxs aquejan. Porque de la mano de lxs amigxs, siempre devenidxs trinchera, todo se vuelve mucho más sencillo.

Sol Mendoza (@sol_mamba), en el poema que da cierre al libro, sostiene que la poesía es temer al afuera y amigarse con lo que habita adentro, también encontrar palabras que alivien el nudo en la garganta, y/o explicar el fuego que cargan las historias. Mucho de eso se encuentra en Mirar a través del fuego, aunque también haya multiplicidad de relatos y emociones por detrás, que escapan a todo intento de definición.

El propio Luca afirma que “la poesía abarca muchas cosas. Yo encuentro poesía en un libro, pero también la encuentro en un abrazo con mi hermana. La poesía es encontrarle belleza al mundo.” Y, para cerrar, agrega: “La poesía no tiene por qué ser un “producto”. Funciona también como traductora del mundo que nos rodea. Como canalizadora de las emociones. Como puente entre lo inexplicable y las ganas de sacar algo del cuerpo. Hay que sanar. Y es muy lindo sanar escribiendo.

Tan lindo como sumergirnos en las páginas de Mirar a través del fuego, involucrarnos con lxs protagonistas de sus historias, y ver cómo sanan esas heridas, mientras nos contagiamos del calor de ese fogón, tan amiguero como poético.

Si querés leer el libro, podés descargarlo de forma libre y gratuita a través del siguiente link: http://www.libreriasudestada.com.ar/productos/mirar-a-traves-del-fuego-luca-andrea-pdf-gratuito/

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